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7 hábitos alimenticios que pueden mejorar tu vida y son infalibles

El verano ya está aquí. Muchos aún continúan la inagotable carrera por lograr perder algunos kilos antes de deber pasearse por las playas, pero también es importante preocuparnos por nuestra alimentación y estado físico en general.

Estos temas hoy son tendencia: alimentación consciente, información sobre nutrientes; hay toda una nueva cultura de la comida y del verse y sentirse bien por dentro. Y esto claramente tiene que ver con dos factores fundamentales, como comer y ejercitar. Hablamos con José Miguel Peña Virgili, un destacado arquitecto de Concepción y nos comentó que: «siempre he sido bueno llevando una vida saludable y tratando de ejercitarme además de comer sano» y es por esto que quiere compartir una lista de 7 hábitos alimenticios que mejorarán tu vida.

Por una parte, esto se asocia con aquel dicho de eres lo que comes. Finalmente, los nutrientes y los componentes de cada alimento que ingerimos. Vitaminas, minerales, antioxidantes y más… la lista es interminable. También hay mucha consciencia sobre las alergias alimentarias que a muchos afligen hoy en día. Por lo mismo, mientras mejor comas – pensando en tu propio y único organismo –, mejor te sentirás y verás.

Los estudios y la experiencia avalan la otra parte: el deporte en nuestra vida. Libera hormonas, nos hace feliz. Pero hay que admitirlo: lograr ser bueno en estos dos aspectos no es fácil, pues requiere disciplina.

¿Por dónde comenzar?

Primero, puedes ir dando pequeños grandes pasos que fijarán un camino firme, a tu propio ritmo de inicio, para no apresurarnos y errar. Por eso, hay ciertos hábitos que se pueden comenzar a fijar sin tener que hacer cambios radicales de inmediato.

Estos pequeños consejos irán reafirmando tu decisión, pero aunque sean fáciles, ¡hay que tener fuerza de voluntad! Pon atención:

  • Mide bien las porciones

La información a través de estudios demuestra que podemos tolerar alimentos en ciertas porciones de mejor manera. Cuando las excedemos, hay consecuencias. Así que una forma fácil de perder peso es fijarse en ellas.

Esto, llama a alejar a la inercia, y comer porciones pequeñas de manera más lenta, para ir escuchando adecuadamente lo que nuestro cuerpo quiere.

  • Toma agua antes de comer

El agua es el elemento que nos limpia, nos regula, nos desintoxica. Necesitamos al menos 2 litros de agua al día para mantener nuestro cuerpo – en su mayoría también hecho de agua – en funcionamiento.

  • Come lo que te gusta

¿A quién no le gusta disfrutar de una buena comida? Junto a los alimentos compartimos experiencias, aprovechamos momentos, todo lo que gira en torno a ello es bueno. Por lo mismo, la idea es que aunque vayas cambiando tus hábitos, estos permitan que siga siendo placentera la experiencia de comer.

Escoge tus alimentos preferidos y no agregues lo que no te gusta. No te desencantes de lo genial de comer.

  • Mantén la variedad

En especial en cuanto a vegetales y legumbres se trata (productos de la tierra en general), mientras más variados mejor. Esto demuestra que estás recibiendo distintos tipos de nutrientes que tu cuerpo necesita. Además, será difícil aburrirte de esa manera, y no querrás volver a tu antigua dieta.

  • Concentra las calorías en comida y no en líquidos

Un gran cambio que no es terrible y puedes comenzar a hacer de inmediato, es dejar los bebestibles artificiales y todo lo que no sea natural. Estos contienen mucha azúcar, lo que acarrea problemas a la salud; gas u otros componentes que suman grasas a nuestro organismo. Mientras antes los dejes, mejor.

  • Incluye fibra y proteína

Estudios comprueban que estos dos elementos son los que más deberíamos comer, ya que otorgan una mayor sensación de saciedad. Son fáciles de digerir comparados con alimentos procesados y nos ayudan a sentirnos llenos en el momento indicado.

  • No comas antes de acostarte

Hay alimentos que se demoran muchas horas en procesar. Además, mientras dormimos – o durante la noche – nuestro cuerpo tiene otro funcionamiento, y el metabolismo no está activado como antes. Esto puede hacer que, al comer muy tarde, nos sintamos más pesados o con cierta hinchazón.

Por eso, debes comer al menos dos a tres horas antes de dormir. Los expertos recomiendan no hacerlo después de las 19 – 20:00hrs. ¿Qué tan lejos estás?

¿Ya estás preparado para comenzar con este desafío y hacer que tu 2017 sea un año genial?

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